Un espectáculo multidisciplinar que homenajea el arte del transformismo y a algunas de las travestis más célebres de nuestra cultura.
Espectáculo que combina teatro, música y danza para homenajear el arte del transformismo y a algunas de las travestis más célebres de nuestra cultura y escenarios.
Jo, Travesti es una alterficción sobre el trasvestismo que reivindica el arte y la cultura travesti y la figura de transformistas e imitadores de estrellas con una larga tradición en nuestro país a lo largo de todo el siglo XX y hasta nuestros días. El autor Josep Maria Miró, como si se tratara de un acto de transformismo dramatúrgico, escribe una autoficción a partir de la biografía de Roberto G. Alonso que nos permitirá acercarnos a nombres referentes y transgresores como Mirko, Derkas, Leopoldo Fregoli, Edmond de Bries, Asensio Vidal, Pirondello, Ocaña, Violeta la Burra, Carmen de Mairena o Ángel Pavlovski, entre otros, y a espacios míticos como el Wuli-Chang, la Criolla, el Edén Concert, la Cúpula Venus o la bodega Bohemia.
Roberto G. Alonso, como heredera de las lentejuelas, los tacones de aguja y las plumas de más de cien años de historia en nuestros escenarios, estará acompañada por Jazmine Verdaguer, nuestra pubilla y alter ego del músico Jordi Cornudella, en este espectáculo estrenado en la antigua Cárcel Modelo de Barcelona, que en su día fue un espacio de represión del colectivo LGTBI y que hoy se transforma en un escenario en un acto de justicia poética travesti.
El movimiento queer y la cultura drag se han podido visibilizar y reafirmar —llegando a ser incluso mainstream— porque antes hubo una serie de personas que, con su manera de vivir y de ver el espectáculo, les abrieron camino. A menudo estas no tenían una militancia concreta, pero se encontraron haciendo política con su manera de ser y expresarse, por la época que les tocó vivir, reivindicando su identidad ante el mundo.
Jo, Travesti es un gran homenaje a todos estos artistas que con sus actos abrieron muchas puertas hacia la libertad.
En el desarrollo del espectáculo, siempre se deberán percibir los fragmentos de obra recitados como una consecuencia natural de lo que se narra. Por otra parte, el enfoque del personaje pretende centrarse menos en el genio e intentar acercarse al hombre, al ser humano. Intentar recoger en las entrevistas, y en la narración global, las circunstancias personales, familiares y sociales más elementales de Lorca, aquellos rasgos más humanamente identificables, para que el espectador pueda empatizar con facilidad y comprender la personalidad genial de Lorca a través de las circunstancias, las motivaciones y las conductas más reconocibles, sin que la figura del genio reconocido en todo el mundo lo distancie.
Un discurso que recurra a la sencillez, que armonice con la simplicidad de la puesta en escena y, al mismo tiempo, con su densidad narrativa y su contención.