En la costa del Alentejo, rodeado de hermosos paisajes, la finca de Matinha seduce por su ambiente acogedor y un ambiente íntimo. Su mezcla de estilos le da un toque de luz, de vida y de eternidad.
Muy cerca de la naturaleza, la finca cuenta con varias actividades: días en el campo, el yoga y el surf, talleres de cocina y paseos magníficos a caballo.Tanto la playa y la piscina son excelentes opciones para la primavera y el verano. Todas las comidas se hacen con gran dedicación y cuidadosamente preparadas con ingredientes locales.
Las esquinas de la finca invitan a la contemplación, con mucha tranquilidad y a relajarse en los variados espacios de la propiedad. Es el lugar ideal para relajarse y disfrutar de la vida. "as simple as life is".