Cotommatae Hydra 1810
Descripción
- El Cotommatae Hydra 1810, que ocupa una mansión del siglo XIX, está situado a sólo 200 metros del puerto de Hidra y del paseo marítimo, donde hay bares y restaurantes. El establecimiento, rodeado por un jardín, ofrece patio con suelo de piedra y alojamientos tradicionales con conexión Wi-Fi gratuita.
Los alojamientos del Cotommatae 1810 cuentan con acceso directo al jardín o dan a una terraza común con vistas a la localidad pintoresca de Hidra. Todos ellos presentan techos con vigas e incluyen aire acondicionado, TV de pantalla plana con reproductor de DVD y minibar. También disponen de baño privado de mármol con suelo de madera, cabina de ducha de cristal, artículos de aseo de Korres y toallas de Guy Laroche. Algunos alojamientos tienen 2 niveles y paredes de piedra.
Todas las mañanas se sirve un desayuno en la zona de salón, que cuenta con chimenea. El desayuno está compuesto por tartas caseras, zumos recién hechos y dulces locales. Si lo prefieren, los huéspedes podrán desayunar en su alojamiento, bajo petición, así como disfrutar de una extensa carta de vinos.
El Cotommatae 1810 ofrece acceso fácil, sin escaleras. A 200 metros encontrará taxis acuáticos que conducen a las playas cercanas. La localidad de Hidra está a sólo 1,5 horas en hidroplano del Pireo.
Información útil
Otros
Atención: el establecimiento preautoriza la tarjeta de crédito 14 días antes de la fecha de llegada del huésped.
Servicios
Preguntas frecuentes
Opiniones sobre Cotommatae Hydra 1810
- 7.5 Sobre 10Limpieza
- 7.5 Sobre 10Habitación
- 7.5 Sobre 10Instalaciones y servicios
- 7.5 Sobre 10Ubicación
- 6.3 Sobre 10Atención del personal
- 6.3 Sobre 10Relación Calidad / precio
- A7
Alejandro
¡Lo recomienda!
14 Agosto 20257Bueno
- M7
Marta
¡Lo recomienda!
12 Junio 2024Nos podíamos haber alojado en cualquier hotel sencillo mejor por la tercera parte del precio de este.
7Bueno
La habitación, toda en madera. La cama, comodisima.
La habitación a dos niveles es un engorro. No hay ni un tendedero para tender las toallas y los bañadores. El desayuno es un desastre. Desayuno buffet, con bollos medio duros y cinco mesas medio al sol. Mantequillas derretidas, el chocolate de los bollos chorreante, las mesas no se limpiaban con la periodicidad necesaria, y se las limpiaban los mismos huéspedes para sentarse en el único hueco a la sombra… Todo pretendidamente elegante, pero con incomodidades inexplicables para un hotel de ese precio y supuesta categoría.
