Los 30 mejores Hoteles en Bélgica

BUSCA HOTELES EN Bélgica

¡Reserva ahora!

Cancelación GRATUITA en la mayoría de habitaciones

Sobre Bélgica

Bélgica es un país de mucho orden en medio de contrastes interesantes, con ciudades de vida intensa como Bruselas o lugares mágicos y de ensueño como Brujas. Principalmente se divide en tres regiones: la flamenca, la valona y Bruselas capital. Y se hablan tres idiomas, alemán, neerlandés y el francés. Leer más »

Bélgica

Introducción al destino

Bélgica es un país de mucho orden en medio de contrastes interesantes, con ciudades de vida intensa como Bruselas o lugares mágicos y de ensueño como Brujas. Principalmente se divide en tres regiones: la flamenca, la valona y Bruselas capital. Y se hablan tres idiomas, alemán, neerlandés y el francés.

Bruselas es la capital de Flandes, de Bélgica y de Europa, ¡casi nada! Cosmopolita y multicultural, es una ciudad siempre de moda que ha sabido conservar un estilo propio. En sus calles reina una atmósfera acogedora y familiar que le da a sus barrios un aire de pueblo grande. A esta ciudad, se la conoce sobre todo por su sorprendente Grand-Place, el Atomium, sus edificios Art Nouveau y Art Déco y el peculiar Manneken Pis. ¡No puedes irte de la ciudad sin conocerle! Además es conocida como la ciudad verde, así que ya te puedes imaginar que encontrarás muchas zonas para desconectar y respirar aire puro. De ella te encantarán sus fachadas coloreadas, su riquísimo chocolate y por supuesto sus cervezas, consideradas por muchos como las mejores del mundo. ¡Salud!

Valonia, la región del sur, sorprenderá a los amantes de la naturaleza, de los castillos y de las abadías cerveceras. Sus ciudades mayores, Tournai, Mons, Namur y Lieja, forman un conjunto que ilustra la rica historia de esta zona, un espacio de demarcación entre el mundo latino y germánico.

Flandes
 es la región que reúne toda la belleza y el interés cultural de Bélgica, con ciudades tan emblemáticas como Amberes, Brujas, Gante, Lovaina y Malinas. Déjate sorprender por sus grandes tesoros de la edad media, su gastronomía, sus bellos canales y el aire artístico que desprenden.

Amberes es alegre por sí misma, medieval por sus calles, renacentista por sus monumentos y animada por su vida nocturna. Destacan la Plaza Mayor, la catedral de Nuestra Señora, el Museo Real de Bellas Artes, la Casa de Rubens, y por supuestísimo todo lo relacionado con la cerveza, el chocolate, ¡y los diamantes! La ciudad tiene el mayor centro comercial de diamantes del mundo. Así que si quieres que alguien te haga un regalito... ¡ya sabes!

Brujas parece salida de un cuento de hadas. Sus canales y su casco histórico, declarado patrimonio de la humanidad por la Unesco, tienen buena culpa de ello. En ella respirarás magia y romanticismo, y te dará la sensación de hacer un viaje al pasado. Destacan la Plaza Mayor, con el Palacio Provincial y el monumento de la Atalaya, la Basílica de la Santa Sangre, la Catedral de San Salvador y la Iglesia de Nuestra Señora. Y como cosa curiosa, no te pierdas un museo único en el mundo: ¡El museo de la patata frita!

Gante destaca por la belleza natural de sus ríos, por su intensa vida cultural y por su encanto medieval. Es la ciudad flamenca con mayor número de edificios históricos, imponentes construcciones que contrastan con las pequeñas callecitas del casco histórico. Su símbolo más representativo son las tres torres, que corresponden al campanario de la Catedral de San Bavón, a la Atalaya y a la torre de la iglesia de San Nicolás. Seguro que te gustarán el Graslei (muelle de las herboristas) y el Korenlei (muelle de los graneros), ¡tienen mucho encanto!

Lovaina es la ciudad universitaria de Flandes por excelencia, y lógicamente tiene muchísimo ambiente juvenil y una animada vida nocturna. Destaca la Plaza Mayor, con edificios del siglo XV. En ella se encuentran la Iglesia de San Pedro y el Ayuntamiento, una obra maestra del gótico brabantino. Gran parte del centro de la ciudad está cerrada al tráfico, por lo que es ideal para pasear o ir en bici. Con el buen tiempo las terrazas se ponen a tope de estudiantes y locales con ansias de beber la riquísima cerveza de la zona. ¡Tienes que probarla!

Malinas está en el corazón de Flandes, y es la capital eclesiástica de Bélgica. Es conocida como la ciudad de los carillones, los tapices y el curioso Museo del Juguete. Destaca la Plaza Mayor, llena de edificios históricos con suntuosas fachadas. Está dominada por la estatua de Margarita de Austria, y su edificio más imponente es el Ayuntamiento, situado en el antiguo Salón de los Tejidos. Muy cerca verás la Catedral de San Rumoldo con su imponente torre, una de las más bellas de Flandes. Una zona muy curiosa de la ciudad es el Groen Waterke (agua verde), un riachuelo cubierto por lentejas de agua.

Últimas Valoraciones

  • La ubicación¡¡ A 1 minuto de la grand place andando. dentro del casco antiguo. Hotel que se está reformando muy despacito y espero que sigan así. Desayuno pasable, pero no hace falta más. Buena gente

  • Aparcamiento. Cama muy incómoda. Váter estropeado. Dueña horrible.

  • Lo mejor la ubicación y el desayuno en la cafeteria Mokafe. Muy buena habitación, pero no funcionaba el aire acondicionado, el primer día hacía frío y el segundo mucho calor. No hay nadie a quien reclamar ni que te atienda

  • Excelente ubicación. Buen punto pero bastante tardanza en hacer la habitación, acceso a ella 2 piso sin ascensor escalera estrecha.

  • Magnifico! Muy Céntrico, tranquilo, cómodo y limpio, instalaciones modernas, desayuno bufete de lujo!! ( con máquina para degustar unos gofres recién hechos por la mañana) , la wifi fenomenal en cobertura y velocidad. Personal muy profesional y atento. Todo de 10.

  • Comodidad, limpieza y ubicación. Hotel es moderno y muy grande. Está a diez minutos andando de la Grand Place, pasando por una calle peatonal llena de tiendas. Hay una boca de metro en la puerta del hotel y una estación de tren a diez minutos andando. La habitación bonita, decorada de forma sobria y elegante. La limpieza muy bien. Hay un kettle con café e infusiones en la habitación cortesía del hotel. WiFi a buena velocidad. La cama es muy cómoda, si te gustan los colchones firmes. Disponen de sauna y gimnasio a disposición de los clientes. Como punto negativo, están construyendo una torre junto al hotel, de modo que hay ruido de obra los días de labor entre las 8-9 de la mañana y las 6-7 de la tarde. Para nosotros no supuso demasiado problema, ya que a esas horas casi no estábamos en el hotel.

  • Lo único bueno era la ubicación. El hotel estaba en obras y nadie nos avisó. Mi hija es alérgica al polvo y le costaba respirar en el vestíbulo del hotel. Además se apagaban y encendían las luces de la habitación, supongo que a causa de las obras. El desayuno no era para nada variado. Era escaso. Los muebles eran antiguos y daban apariencia de suciedad. No nos cambiaron las sábanas en toda la estancia. La localización muy buena, en el centro y bien comunicada.

  • La ubicación es lo mejor del hotel y los desayunos son bastante completos. El hotel es viejo y necesita una renovación. Se puede ver en las moquetas, en los muebles y en todo el conjunto y su estructura. La ubicación es lo mejor del hotel, ya que no te encuentras en el mismo centro abarrotado de turistas sino que te encuentras en una zona bastante pija en la que hay tiendas y en la que no te tienes que pelear con turistas para cruzar un semáforo.

  • Ubicación. Es un hotel modesto pero muy bien situado, en cinco minutos andando llegas a la Grand Place, y a la misma distancia tenéis a la Estación Central de tren que os comunica con todas las ciudades interesantes de esta parte de Bélgica. El personal es atento, la habitación y el baño estaban limpias.

  • Mala experiencia. Humedades en la habitación y baño, puerta del baño rota (no se podía cerrar) y habitación sucia.